sábado, septiembre 29, 2012

LOS CELOS PATOLÓGICOS DEL MALTRATADOR


Los celos son una respuesta emocional compleja y perturbadora, que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera de su propiedad. Comúnmente se denomina “celos“a la sospecha o inquietud de alguien ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra.
No hay  mujer que habiendo sido maltratada por su pareja,  no haya padecido, -entre otras cosas- los celos patológicos de su maltratador.
En principio y sobre todo porque él lo dice y hasta lo jura, son una muestra del inmenso cariño que le profesa. Pero poco a poco la mujer va comprobando como ese sentimiento se transforma es una especie de círculo espinoso y voraz que se cierne alrededor de ella, haciendo su espacio personal irrespirable.
Esos celos patológicos que padece el maltratador, es resultado de una profunda inseguridad y desconfianza en sí mismo y un profundo miedo a la pérdida.  Pero es mucho mas, porque sus celos están integrados por un triple sentimiento es posesión-control-dominio que practica con ansia vital y una avidez que consiguen tener a la víctima totalmente esclavizada.
Vamos a ver algunas de las situaciones más comunes y repetidas de celos patológicos en un maltratador.
Desconfía continuamente de todo y de todos, siente un gran odio por los compañeros e incluso compañeras de trabajo de su pareja.
Odia y desprecia  a las amigas o amigos de su pareja.
Revisa constantemente los objetos personales de su pareja, móvil, monedero,  libreta de teléfonos, perfiles en las páginas sociales y agendas de trabajo, etc. revisa el coche y si es preciso, el cubo de la basura.
Sus celos se basan en lo imaginario y no en una evidencia real.
Continuamente sospecha que su pareja les está siendo infiel y cuando su pareja duerme se levanta sin hacer ruido con el afán de buscar alguna evidencia que confirme sus sospechas.
Sufren mucho y se pone muy nervioso cuando pierde de vista a su pareja.
No tolera que su pareja no conteste al teléfono en cualquier momento del día. Se imagina a su pareja en la cama haciendo el amor con otro y puede violentarse muchísimo.
Revisa cuidadosamente la ropa y enseres personales de su pareja tratando de encontrar una señal de infidelidad.  
Efectúa preguntas-trampa con intención de sorprenderla en un renuncio.

Los celos nunca son una señal de amor por mucho que el maltratador lo asegure. Siempre hay que desconfiar de quien sienta esos celos injustificados y patológicos.
                                                                             
                                                                                                                VER MAS


sábado, septiembre 22, 2012

MACHISMO. Definición


La definición que ofrece la Real Academia Española de la Lengua del término MACHISMO es  concisa pero muy clara: Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres.
Se trata  por tanto de un conjunto de comportamientos, de prácticas habituales,  de dichos y/o actitudes que no por habituales y cotidianos resultan menos ofensivos y humillantes para el género femenino.
El machismo es  pues, un tipo de violencia  porque discrimina a la mujer por el hecho de serlo, o, incluso, a los hombres homosexuales así como a todo aquel hombre cuya conducta suponga  algún matiz o  característica asociada normalmente a las mujeres.
A lo largo de la historia, el machismo se ha reflejado en muchos aspectos de la vida social, a veces de forma clara y directa y, en otras ocasiones, de manera soterrada, sutil o sobrentendida. 

miércoles, septiembre 19, 2012

LA VIOLENCIA SIMBOLICA CONTRA LAS MUJERES

LA VIOLENCIA SIMBOLICA CONTRA LAS MUJERES


Este tipo de violencia, distinta de otras, pero no por ello menos insidiosa, está constituida por la emisión de mensajes, imágenes o signos que transmiten y reproducen relaciones de dominación, desigualdad y discriminación que normalizan o justifican la subordinación y la violencia contra las mujeres en la sociedad.
Son muchos los mensajes que se transmiten en este tipo de violencia. De entre ellos destacamos estos:
 1) Burla y desprecio por lo que son y/o hacen las mujeres
 2) Desconfianza e incluso temor por lo que son y/o hacen las mujeres
 3) Justificación de la subordinación femenina y /o de la violencia contra las mujeres. 

Este tipo de violencia se ejerce de diversas formas, pero especialmente, a través de la publicidad sexista, de letras de cancionesdel refranero y dichos populares, anuncios televisivos, chistes,  bromas, etc, que se han hecho tan habituales que casi nadie repara en la intencionalidad de su contenido. 
Pero también este tipo de violencia se transmite mediante la divulgación de  profundas elaboraciones filosóficas de hombres que han pasado a la Historia como grandes pensadores, escritores, filósofos e incluso santos, que en su momento alimentaron la violencia simbólica contra las mujeres. Algunos de estos ejemplos

A diferencia de otros tipos de violencia contra la mujer, la violencia simbólica, es poco perceptible, muy sutil y lo peor de todo, revestida de absoluta normalidad. Muchas veces se utiliza de manera inconsciente como parte de la  propia identidad cultural, de las tradiciones, o de las prácticas cotidianas.
La violencia simbólica contra la mujer una de las modalidades de violencia más difícil de identificar y/o de reconocer como tal. Se necesita en primer lugar, una concienciación colectiva del carácter machista de estas actuaciones, igualmente, de marcos jurídicos modernos y avanzados para poder prevenirla, sancionarla y erradicarla. 
Mientras tanto, queda en manos de la sociedad identificarla, detectarla y en cualquier caso, despreciarla. 
                                         
                                                                                                                      VER MAS
                                                                                         

domingo, septiembre 16, 2012

VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS. Diario El País


Reclaman la condición jurídica de víctimas para los hijos de maltratadas

En un hogar lastrado por la violencia machista, todos sus inquilinos la sufren, salvo quien la ejerce. Desde esta premisa, la ONG de infancia Save the Children ha reclamado hoy la condición jurídica de víctimas también para los hijos de las mujeres maltratadas, a quienes en la actualidad solo se considera testigos de las agresiones y se les trata como circunstancias añadidas a la situación de sus madres. “Los niños son considerados objetos de protección, pero no se les presta una atención específica”, ha advertido la delegada de la organización en Euskadi, Eva Silván.
La ONG ha presentado en Bilbao su informe En la violencia no hay una sola víctima, una radiografía de la atención que en Euskadi se presta a los hijos de las mujeres maltratadas por sus parejas. El estudio, “más cualitativo que cuantitativo”, alerta sobre la falta de recursos humanos y materiales para atender a los menores. “Las instituciones dan muchas veces por hecha la capacidad de adaptación de los niños a las distintas situaciones, sin tener en cuenta que siempre hay un impacto y que sus secuelas pueden permanecer ocultas o disfrazadas”, advierte Silván.
Las mayores carencias, según Save the Children, se dan en el ámbito judicial, desde el que resulta difícil identificar a los niños como víctimas si no existen lesiones físicas visibles. Las mujeres que han sufrido violencia machista tienen un tratamiento jurídico, mientras que los menores suelen ser derivados a los recursos sociales, que “en muchos casos cuentan con limitaciones”. La atención específica se limita a los hijos de las mujeres que están en centros de acogida, si bien “muchas veces los servicios no cuentan con tiempo suficiente para realizar la intervención necesaria”.
El informe, accesible en Internet (savethechildren.es savethechildren, se elaboró entre finales de 2011 y comienzos del presente año, y establece una serie de recomendaciones para las instituciones vascas, entre las que destaca, además de la propia consideración de los niños como víctimas directas, la elaboración de protocolos para detectar a este tipo de menores. Asimismo, reclama un refuerzo de los recursos destinados de forma específica a los hijos, así como la dotación de lugares seguros de juego, ocio y estudio.La atención psicológica, por otro lado, es el servicio que más se presta a los menores, a pesar de que “son pocas las Administraciones que tienen contenidos específicamente diseñados” para las necesidades del colectivo. Además, la ausencia de registros con datos de los niños que acuden a los servicios de atención a las víctimas de la violencia machista es generalizada. Por eso, desde la ONG reclaman un “aumento de los recursos económicos y humanos, así como una formación especializada de los profesionales”.
Pese a las carencias reveladas, Silván no ha dudado en reconocer que la situación en Euskadi es mejor que la que soportan otras comunidades españolas, gracias al esfuerzo realizado en los últimos años. El estudio recoge que cada vez existe una mayor concienciación sobre este problema entre las Administraciones, aunque matiza que resta mucho camino aún por recorrer “para garantizar una respuesta adecuada”. En concreto, se valora el trabajo coordinado entre algunas instituciones, además de los avances legales producidos desde la aprobación, hace un lustro, de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
A la presentación del informe, de hecho, han asistido la directora vasca de Atención a las Víctimas de la Violencia de Género, Mariola Serrano, y su homóloga de Política Familiar, María Dolores García, quienes han ensalzado el trabajo desarrollado por el Gobierno de Patxi López. Ambas han tomado parte en una exposición que ha presentado la pediatra Maite Aranzábal, miembro también del patronato de Save The Children.

martes, septiembre 11, 2012

AUTOESTIMA Y MALOS TRATOS


La causa mas común de daños duraderos a la autoestima es ser víctima, de forma continuada, de la violencia cruel e intencionada por parte de nuestros semejantes. Estas experiencias traumáticas persistentes suelen ocurrir en ámbitos en los que las personas no pueden escapar de sus agresores, bien sea por razones físicas, bien por causas psicológicas, económicas o sociales. Por ejemplo en el hogar familiar….
Además de daños corporales, la violencia familiar duradera causa en las víctimas graves trastornos de identidad, destruye la confianza en sí mismas y desfigura el significado de su existencia, al descomponer el sistema de normas y principios que dan sentido a la vida.
Un factor que a menudo agrava el daño a la autoestima es la propensión tan extendida a culpar a la víctima de su propia desdicha. Esta tendencia se nutre del viejo y manido razonamiento de que la agresión masculina en la pareja satisface la “necesidad de sufrir” de la mujer, a quien se achaca una personalidad masoquista, dependiente y perdedora. Este disparatado razonamiento está tan extendido que no faltan profesionales de la salud mental que consideren el masoquismo, o supuesto placer que experimentan algunas personas al verse maltratadas o humilladas, un rasgo típicamente femenino.
Como consecuencia, la autoestima de las mujeres maltratadas, se hunde aún mas ante la abrumadora disparidad que sienten entre su traumática experiencia real y la interpretación despiadada que hacen otros de esa realidad.
Lo peor es que demasiadas víctimas se ven obligadas a elegir entre mantener su propio juicio o aislarse de los demás, precisamente cuando necesitan mas apoyo emocional.

Texto extraído del libro LA AUTOESTIMA del psiquiatra Luis Rojas Marcos

                                                                                                             

ENTRADAS MAS POPULARES EN LA ÚLTIMA SEMANA

ARCHIVO CRONOLÓGICO