domingo, julio 29, 2012

LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y SU CICLO


La teoría del “ciclo de la violencia” fué formulada por la antropóloga Leonor Walker en 1979. Es muy útil para entender los comportamientos de algunas mujeres que sufren violencia por parte de sus parejas. El “ciclo de la violencia” ayuda a comprender, sobre todo, la vuelta de la víctima con el maltratador, algo que puede provocar en algunas/os profesionales un cierto sentimiento de fracaso.
El “ciclo de la violencia”  se da en todos los casos y comprende las siguientes fases:

1º Acumulación de tensión.
La tensión es el resultado del aumento de conflictos en la pareja. El maltratador es hostil, aunque aún no lo demuestra con violencia física, y la víctima trata de calmar la situación y evita hacer aquello que cree que disgusta a su pareja, pensando que puede evitar la futura agresión. Esta fase se puede dilatar durante varios años.

Fase 2. Explosión violenta.
Es el resultado de la tensión acumulada en la fase 1. En esta segunda etapa se pierde por completo toda forma de comunicación y entendimiento y el maltratador ejerce la violencia en su sentido amplio, a través de agresiones verbales, psicológicas, físicas y/o sexuales. Es en esta fase cuando se suelen denunciar las agresiones o se solicita ayuda, ya que se produce en la víctima lo que se conoce como “crisis emergente”.

3 Arrepentimiento.
Durante esta etapa la tensión y la violencia desaparecen y el hombre se muestra arrepentido por lo que ha hecho, colmando a la víctima de promesas de cambio. Esta fase se ha venido a llamar también de “luna de miel”, porque el hombre se muestra amable y cariñoso, emulando la idea de la vuelta al comienzo de la relación de afectividad. A menudo la víctima concede al agresor otra oportunidad, creyendo firmemente en sus promesas. Esta fase hace más difícil que la mujer trate de poner fin a su situación ya que, incluso sabiendo que las agresiones pueden repetirse, en este momento ve la mejor cara de su agresor, lo que alimenta su esperanza de que ella le puede cambiar.
Sin embargo, esta etapa de arrepentimiento dará paso a una nueva fase de tensión. El ciclo se repetirá varias veces y, poco a poco, la última fase se irá haciendo más corta y las agresiones cada vez más violentas. Tras varias repeticiones del ciclo, la fase 3 llegará a desaparecer, comenzando la fase de tensión inmediatamente después de la de explosión violenta. Es una etapa muy peligrosa, porque el agresor se retracta de su conducta -al menos de palabra-, la víctima se relaja y se renuevan las esperanzas de continuar con la relación. 




                                                                                                    VER MAS



domingo, julio 22, 2012

POEMA DEL MALTRATADOR

NENAS, 
(Autor/a anónimo. Lo encontré en la red)

Espantad el príncipe azul
venido a menos

el que sorbe la sopa
y se chupa el dedo

el héroe mundano
que no baila porque no sabe

el cantor de los desprecios
y del "más quiero yo"

el vacío de argumentos
y firmeza inteligente

el que bebe y se arrastra
para escapar de sí mismo

el que no respeta a su madre
ni a la madre de su padre

Intuid el golpe y el grito
antes de que os borre la luna.

Agarrad fuerte a vuestros hijos
para que nadie los pierda.

Atended los pasos fríos
que os suben por la espalda.

Responded a las palabras
imposibles de tragar.

Mas si os ciega el amor
con la tierra de sabe nadie,
olvidad que sois libres
o simplemente olvidadme.


viernes, julio 20, 2012

SIN PERDÓN PARA EL MALTRATADOR, por Miguel Silveira

Quisiera dejarlo meridianamente claro. Si a estas alturas llevásemos sesenta y tantas muertes de mujeres a manos de los terroristas ¿no habríamos salido en manifestación? Este artículo no es a favor de las mujeres maltratadas, ni en contra de los hombres, sino solo en contra de los maltratadores de mujeres. 
Contra el maltratador hay que ser implacables, no solo las maltratadas sino por extensión todos nosotros, no solo las mujeres. Si bien llevamos sesenta y tantos caso de crímenes sobre mujeres a manos de sus parejas eso no es sino la punta del iceberg. Hay que multiplicar esos sesenta y tantos casos de maltrato por muchos miles en este país, que no acaban en crimen afortunadamente. 
El maltrato psicológico y físico es un cáncer en nuestra sociedad y hay que curarlo cuanto antes. Al maltratador se le debe castigar en cuanto que se pasa, parar en cuanto abusa o insulta la primera vez, detener en cuanto que le da la primera bofetada a una mujer, denunciar en cuanto que la mujer recibe las primeras señales de abuso físico sobre todo ya que lo psicológico se puede enmascarar y no retirar la denuncia por mucho que diga que se arrepiente.  Por retirarlas muchas han encontrado la muerte a los pocos días o semanas. 
El maltratador no suele arrepentirse. Si el maltratador percibe que la mujer se encoge esta tiene la batalla perdida de antemano. Hay que animarlas a que se enfrenten con valentía y firmeza ante los primeros signos de abuso por parte del varón. Abuso consistente en prohibir a su mujer vestir de una determinada forma que a él le desagrada, en humillarla o despreciarla en público jactándose de ello, en prohibirla salir con sus amigas a tomar un café o a una cena de empresa, en racionarle seriamente el dinero si esta lo sabe administrar o en amenazarla con agredirla. 
Al maltratador, que fuera de casa suele ser encantador, y dentro de casa un ogro insoportable, hay que tratarle sin piedad. 
Quiero dejar constancia para que se me entienda que condeno igualmente a esas mujeres que pueden aprovecharse de varones buenos para despojarles de sus bienes. Eso no vale y deben también ser descubiertas y pagar la factura. Pero al maltratador habría que extirparlo como una mala hierba, porque es un ser injusto y dañino no sólo con su mujer sino con toda la sociedad por extensión. Las mujeres no deben consentir nunca desde el principio ni un insulto, amenaza,  una humillación sea pública o privada ni una bofetada por supuesto.

Miguel Silveira. Psicólogo de cabecera.

domingo, julio 08, 2012

DENUNCIAS POR MALOS TRATOS. Informe del Consejo General del Poder Judicial. Víctimas mortales de 2011

SOBRE LAS DENUNCIAS. Por José Antonio Burriel. 5 de julio de 2012



 El Consejo General del Poder Judicial ha presentado el Informe sobre Víctimas Mortales 2011. Un informe más completo que otros años y con varias cosas que llaman la atención.
        Con respecto a las denuncias presentadas por las que después fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, el informe afirma: “Los hechos denunciados por las propias víctimas pueden hacer pensar que no revisten mayor gravedad o peligro para la integridad física de la mujer".  Pero todas ellas fueron víctimas de muerte violenta. Los hechos puntuales referidos por las víctimas en el momento de interponer la denuncia si no son entendidos como muestra de un contexto de subordinación pueden llevar a su minimización y en consecuencia a una valoración que no reviste mayor riesgo para la víctima. A pesar de la dificultad para expresar en las declaraciones de las víctimas ese contexto de subordinación en el que están inmersas, ellas enfatizan que las amenazas se producen para evitar la separación o el fin de la relación ya anunciada por la mujer y en otros casos refieren represalias por desafiar a la autoridad masculina. Se puede apreciar en el resumen que se ha realizado de los expedientes judiciales que obran como antecedentes de cada víctima mortal que interpuso denuncia”
     Tales consideraciones ponen de relieve algo que el CGPJ afirma en su informe en diversos apartados y que no me canso, ni me cansare, de repetir: es necesaria, y urgente, una mayor especialización de quienes asisten a la mujer maltratada. Sin esa especialización –Policía Local, Guardia Civil, Policía Nacional- las denuncias no  presentaran ante el órgano judicial todos los elementos que configuran la violencia de género y que permiten apreciar el riesgo que corre la víctima.
     Lo siento pero voy a ser repetido: hay que poner el centro de atención en la víctima y no en rellenar simplemente un formulario. Y ese centro de atención requiere, entre otras cosas, conocer la complejidad de la violencia de género y sus efectos sobre la mujer. Y, por supuesto, creer a la mujer. No se debe olvidar algo que repito en todos los cursos de formación sobre violencia de genero en los que participo: “Solamente se ve lo que se mira, y solo se mira lo que se tiene en la mente” (Bertillon) 

                                                                                            JOSE-ANTONIO BURRIEL


SENSIBILIZACION Y ESPECIALIZACION. 6 DE JULIO DE 2012




  “Resulta dificultoso incorporar y resumir en unos folios los antecedentes de violencia denunciados que precederán al resultado de muerte así como los primeros síntomas, las primeras manifestaciones ejecutivas de violencia, su evolución, y circunstancias. Por eso, las denuncias que se extractan seguidamente, salvo algunas loables excepciones, en función, básicamente, de la especial sensibilización del o de la agente de policía o del abogado o abogada que asistía la víctima, difícilmente incorporarán todas las manifestaciones de violencia vividas. Ello evidencia la necesidad de ofrecer a las denunciantes, tanto en sede policial como judicial, un espacio idóneo y una dedicación suficiente para poder reflejar los matices más importantes de sus vivencias traumáticas así como los hechos y el clima de vida  soportados, y ser atendidas por personal especializado y formado para la adecuada atención a la víctima en todas las fases del procedimiento, desde la interposición de la denuncia”.
    Soy un “pesado”, lo se. Pero también soy plenamente consciente de la importancia del tema: solamente con la adecuada sensibilización y con la necesaria especialización en el tema de la violencia de genero –agentes policiales, operadores jurídicos, servicios asistenciales, operadores judiciales, etc.- será posible la ayuda a la mujer maltratada; solamente con la sensibilización y especialización será posible que las mujeres victimas de malos tratos confíen en la efectividad de la denuncia y de la acción judicial. Y esa sensibilización y especialización solamente se consigue con formación, y con formación impartida por verdaderos expertos en la materia. Lean, por favor, el párrafo transcrito del Informe del CGPJ y saquen sus conclusiones.
    Con la debida especialización quizás las valoraciones de riesgo de las 16 mujeres que denunciaron ante de ser asesinadas hubieran sido más correctas o se hubieran llevado a cabo. No quiero decir con esto que una valoración de riesgo imperfecta o inexistente fuera elemento esencial de la posterior muerte. Quiero decir que la especialización asegura una valoración de riesgo adecuada. Por cierto, ¿Cuándo los órganos judiciales van a tener en cuenta para la valoración de riesgo no solamente el informe judicial protocolizaado, sino tambien lo que puedan aportar otras fuentes cercanas –abogado de la victima, testigos, Servicios de asistencia social, etc.?
                                                                                   JOSE-ANTONIO BURRIEL


LA ATENCION A LAS VÍCTIMAS. 7 DE JULIO DE 2012


Ya se que, y lo hago deliberadamente, que me meto en un terreno que algunos pueden considerar resbaladizo. Ya se que los datos de la atención a las victimas por parte de los  servicios asistenciales especializados no constan en los expedientes judiciales. Sin embargo, hay algo que en el Informe el CGPJ me reconcome.
        La Ley señala taxativamente que las victimas de violencia de género tienen unos derechos –información, asistencia jurídica, atención integral social y psicológica, etc.- ¿Se pusieron en marcha, es decir, se hicieron efectivos esos derechos, al menos se iniciaron? Y tengo claro que esos derechos deben de ser tutelados por los jueces, como cualqquier otro derecho. No estaría de más, ni mucho menos, que en los expedientes judiciales por violencia de género constara la puesta en marcha de esos derechos. Sabríamos a que atenernos y, en su caso, se podrían exigir responsabilidades.
        En el caso de las víctimas  mortales que interpusieron denuncia -16 de 62 victimas-, 11 pidieron orden de protección: y un 37% de las que el agresor tenía orden de alejamiento volvieron a convivir libremente.
        Y llegan las preguntas. ¿Se le explico claramente el riesgo que podían correr al reanudar la convivencia? ¿Se les atendió sicológicamente en ese aspecto? No estoy diciendo, lejos de mi intención, que esa falta de atención social y psicológica influyera en el asesinato. La libertad de la mujer es elemento a tener en cuenta y respetar.
        Estoy señalando algo que, desgraciadamente, se olvida o se obvia con frecuencia: la atención integral a las víctimas es el núcleo esencial de la Ley Integral. Y la atención a las victimas no se circunscribe únicamente en órdenes de alejamiento o en sentencias: ¡hay que poner todos los medios previstos en las leyes para la recuperación total de la mujer maltratada!
                                                                                                    JOSE-ANTONIO BURRIEL

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